martes, 21 de julio de 2015

Komorebi

Hace algún tiempo me di cuenta de que las miradas no siempre son claras. A veces era imposible mirar a través de ti. Y así pasó, que dejé de verte.

Y ahora tú, con la mirada tan perdida como tu rumbo -no me pierdas a mí también-. Si quieres vamos a buscar "esos rayos de sol que se filtran a través de las hojas de los árboles". La locura a tu lado suena bien, mejor que la cordura que me llevó a este precipicio. Así que déjame decirte que gracias. Gracias por haberme cogido cuando estaba a punto de caer. O de haberte tirado conmigo. No lo tengo muy claro.


2 comentarios:

  1. Se agradece regresar después de un tiempo y ver que tu blog sigue activo <3

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  2. A veces, diría que la mayoría de las veces, cuando no se sabe si llegaste al precipicio para caer o de verdad gracias a eso sabes lo que es volar es una sensación increíble que merece la pena, la alegría y todo lo que le echen...Así es que yo te diría que no intentes buscar respuestas y disfrutalo, vivelo ;)

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