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Mostrando entradas de octubre, 2015

Casi sin querer

Seguro que nunca has oído algo así como "la lluvia solo es bonita para los que tienen casa" Yo con "casa" me refiero a personas. Da igual que fuera se esté cayendo el cielo. Tú estás con esa persona que te dice que no lo estás haciendo tan mal y con eso ya te lo tiras. Aunque claro, mejor quedarse con aquel que quiera ir contigo a la raíz de los problemas; que taparlos sabemos todos. Que si, que hay veces que si me dices ven (con sexo a diario), lo dejo todo. Porque no sé qué demonios quieres, pero yo los tengo todos. Y a pesar de ello, me apetece estar contigo porque quiero tu abrazo como punto de partida para empezar. ¿Empezar qué? Da igual. El día, la semana o la vida entera. Bastante me hicieron sentir aquellos que me quitaron las dudas y ahora llegas tú, tan lleno de tiempo y con algo de prisa, y ya no me interesa ni mi propia seguridad. Solo me acojona no volver a verte. Quiero saborear el paso de los días, quiero que el riesgo se apodere de nosotros mientra…

Ganas.

He descubierto que hay gente que tiene algo y no sabes qué es. Y tampoco te apetece averiguarlo, solo quieres seguir mirando. Emborráchate, necesito saber la verdad sobre si tú me miras también así. Qué pena que esa sea la única manera en la que seas tú realmente -el café nos mantiene alerta hasta que llega la hora socialmente aceptada de beber ginebra-. Pero ya sabes que a mí no me gusta el café... Qué tortura. Lo que sí me gusta son las ganas de ti, contigo hasta de huir. Tranquilidad. Me recuerdas que solo hay un par de camas de distancia y que huir es de cobardes, pero correrse no tanto. Y tú sonríes incluso sabiendo que tengo mil maneras de cerrarte la boca. Todas bonitas, por supuesto. Me explicas que "hogar" no es siempre el sitio al que vuelves, también es el sitio del que no te quieres ir nunca. Y bastante he oído. Que para escribirte, describirte y prescribirte ya no me hace falta la palabra amor porque no te contiene. Ni tampoco te detiene. Sabes que después de ci…

TBE

Qué efecto mariposa más bonito tienes... Y es que fuiste esa pequeña perturbación inicial que me llevó a la teoría del caos y me dejó con la duda a largo plazo. Porque me hiciste detenerme y pensar en mis creencias cuando apenas sabía en lo que creía. Ahora soy más escéptica que creyente; aunque si creyese en el cielo, sabría con seguridad que tú te lo habrías ganado. Es como evitar la boca del lobo y acabar enamorándote de sus colmillos. Pero me sobran sábanas llenas de ausencias de ti. ¿Y si relleno cada hueco de mi vida con los vacíos que arrastro de ti? Quedaría cicatriz, supongo. Pero bueno, dicen que las heridas que más duelen son las que no se ven. Y no me digas que no estas cansado de ver a locos intentando lamer las heridas de otros locos. Aunque si te soy sincera, pienso que los únicos locos son los cuerdos. ¿Pero que te voy a decir yo que tú no sepas? A ti, que le diste la vuelta al mundo para abrazarme por la espalda. A ti, que guardaste todos los inviernos y los volviste…