miércoles, 21 de octubre de 2015

Casi sin querer


Seguro que nunca has oído algo así como "la lluvia solo es bonita para los que tienen casa" Yo con "casa" me refiero a personas. Da igual que fuera se esté cayendo el cielo. Tú estás con esa persona que te dice que no lo estás haciendo tan mal y con eso ya te lo tiras. Aunque claro, mejor quedarse con aquel que quiera ir contigo a la raíz de los problemas; que taparlos sabemos todos. Que si, que hay veces que si me dices ven (con sexo a diario), lo dejo todo. Porque no sé qué demonios quieres, pero yo los tengo todos. Y a pesar de ello, me apetece estar contigo porque quiero tu abrazo como punto de partida para empezar. ¿Empezar qué? Da igual. El día, la semana o la vida entera. Bastante me hicieron sentir aquellos que me quitaron las dudas y ahora llegas tú, tan lleno de tiempo y con algo de prisa, y ya no me interesa ni mi propia seguridad. Solo me acojona no volver a verte. Quiero saborear el paso de los días, quiero que el riesgo se apodere de nosotros mientras te cuento que un instante transmite más que algo periódico. Susurrarte, como siempre, "quédate" y saber que no lo harás. Resultó ser cierto, es necesario insistir en los errores, porque arrepentirse de lo vivido sería como tachar toda mi autobiografía. Y ya te digo, tengo ganas de que te quedes aunque estemos asombrosamente cerca el uno







del otro.

1 comentario:

  1. "Porque no sé qué demonios quieres, pero yo los tengo todos".
    Con el final ya me quedo para siempre.

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