Ir al contenido principal

Etéreo

Cómo decirte aquello que no me deja respirar si ni siquiera puedo dejar de mirarte por si sonríes y me lo pierdo. Qué pena no poder besarte como te mereces, sin prisa pero sin pausa. Contigo dan ganas de querer, de hacerlo todo bien por una vez. Tal vez me fascina tu tristeza y me enamoré de tu sonrisa. Porque cuando entristeces eres magia, porque cuando sonríes eres vida. Cuando llega la noche pienso que ojalá te hubiera pensado más, y entonces sueño contigo. Es difícil no acordarme de ti cuando todo a mi alrededor suena como tu voz, huele a ti o cruza la calle igual que tú. Y es que es imposible explicarte las ganas que tengo de ti después de haberte visto tan cerca, a mi lado. Ni siquiera puedo explicarte por qué, aún hoy, sigo aquí, pensando en qué podría hacer para encontrarte como por casualidad; o por causalidad -que tú y yo estemos juntos en el espacio y en el tiempo, relativamente-.
Y que de repente aparezcas de la nada, me mires, rompas todos mis esquemas y me quede pensando que cuando uno teme algo que va a ocurrir y quisiera que el tiempo empezara a pasar más despacio, el tiempo suele pasar más deprisa.
Últimamente he querido abrazarte por lo que pudiera pasar, pero, joder, como duele el vacío y el frío.



Comentarios

  1. Buenas tardes, acabo de leer tu post y me ha parecido muy interesante! Si te apetece pasa por mi blog a leer algunas de las entradas reflexivas que publico, me encantaría que alguien como tu me siguiese.
    Muchas gracias : ) Me siento super identificada con lo que has escrito.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Eureka, serendipia

Hace días que tengo la imperiosa necesidad de escribir(te). Hace días que siento que todo encaja porque tú eres la pieza. No te engañes, no es que me haya dado cuenta ahora. Es que cada día se confirma mi teoría del todo: eres la creencia que conecta todos los fenómenos físicos que ocurren en mí. Y siendo todo lo pragmático que quieras, creo que cualquiera se daría cuenta. Que puedo demostrar que dos líneas paralelas se han cruzado y unificado. Solo hay que vernos: juntos y revueltos. Que toda la corriente empirista se queda corta desde mi experiencia. Y cualquier lugar llamado Edén es innato a ti. He adquirido la certeza de que tu nombre causa más estragos que cualquier  aleteo de mariposa al otro lado del mundo. Podrías poner todo patas arriba y nadie, nunca, diría que lo vio venir. Y si no mírame a mí que, después de tanto tiempo, aún sufro la vorágine que conlleva quererte como lo hago. Porque no hay mayor placer que compartir contigo el mismo hueco que creamos bajo ...

Make me immortal with a kiss

Hoy puedo decir con una gran sonrisa en la boca que soy feliz y lo soy gracias a ti. Me he acostumbrado a tus sonrisas, tus besos, tus ojos mirándome, tu manos acariciando mi cuerpo, mis suspiros por desearte de esta manera, tu cara, tu cuerpo, mi corazón desenfrenado que se acelera cuando estás tan cerca... Siento como mi cuerpo se excita, siento la adrenalina: quiero gritar que te quiero, pero me guardo las palabras para susurrartelas al oído. El tiempo se va, veo las estaciones que pasan por mi ventana y tu y yo seguimos aquí. Igual que el Sol sale todas las mañanas, sin ninguna excepción, yo me despierto radiante porque sé que para ti soy tan o más importante que la estrella que nos enciende los días. Tú eres mi constelación de Orión, mi vía  Láctea, mi Luna, mi cielo, mi infinito... Me has enseñado a vivir, a reírme cuando quiero llorar, a llorar cuando no paro de reír, a darle importancia a los pequeños detalles, que los mejores besos son los que no te esperas, que mi nombre...

Refugio

Creo que todos los días son buenos para que me abraces como siempre has hecho y me conviertas las cicatrices en recuerdos. Desde que te conozco no he podido evitar soñar despierta cada vez que te veo aparecer o veo tu cuerpo cubierto por las mismas sábanas que me tapan a mí. Cómo quieres que te explique que tú no pisas este suelo, sino que brotas. Y lo haces con tantísima fuerza que hasta los árboles añoran tu presencia, quieren amarrarse a ti y crecer contigo. Porque creces hasta debajo del cemento y eso jamás lo había visto nunca, en nadie.  No puedo parar de amar a esa espalda donde estrello mi boca contra tus astros mientras el cielo me hace cosquillas recordándome que estás aquí, conmigo. No sé muy bien qué es lo que haces para hacer de tu cuerpo un hogar al que me mudé sin ni siquiera pensármelo. Debes sentirte refugio. Y es que conoces el lugar preciso en el que tocar para encender las luces -y sabes dónde presionar para subir unos cuantos grados la temperatura- . ...