Siempre se
dice que cuando quieres o amas a alguien lo darías todo por esa persona, pero
¿de verdad lo haríais? ¿Daríais vuestra vida por él/ella? Yo no. Simplemente
porque mi vida eres tú. Eres como los rayitos de sol que asoman entre las nubes
después de una tormenta devastadora, eres como el soplido de aire que se le
hace a una herida después de que le hayan echado alcohol para desinfectar. Eres
más que todo eso: no me importa la distancia entre nosotros porque siempre
encontraré una forma de llegar a ti para comerte a besos, para verte sonreír o
para que me abraces y me digas: “Como me gustaría estar así toda la vida.” Porque te quiero y, eso, no se puede ocultar.
Te quiero incluso más allá del tiempo.
Hace días que tengo la imperiosa necesidad de escribir(te). Hace días que siento que todo encaja porque tú eres la pieza. No te engañes, no es que me haya dado cuenta ahora. Es que cada día se confirma mi teoría del todo: eres la creencia que conecta todos los fenómenos físicos que ocurren en mí. Y siendo todo lo pragmático que quieras, creo que cualquiera se daría cuenta. Que puedo demostrar que dos líneas paralelas se han cruzado y unificado. Solo hay que vernos: juntos y revueltos. Que toda la corriente empirista se queda corta desde mi experiencia. Y cualquier lugar llamado Edén es innato a ti. He adquirido la certeza de que tu nombre causa más estragos que cualquier aleteo de mariposa al otro lado del mundo. Podrías poner todo patas arriba y nadie, nunca, diría que lo vio venir. Y si no mírame a mí que, después de tanto tiempo, aún sufro la vorágine que conlleva quererte como lo hago. Porque no hay mayor placer que compartir contigo el mismo hueco que creamos bajo ...


Holaa!^^ Muchas gracias por pasarte por mi blog.
ResponderEliminarMe han gustado los textos que he leído, son muy bonitos!^^
xoox.
http://cfashiondream.blogspot.com.es/