jueves, 14 de agosto de 2014

Bésame la distancia

¿De verdad pensaste que todo se había acabado? Para que voy a engañarte, yo también lo pensé. Hasta que volví a abrazar el frío más abrasador que he acariciado jamás. Ahí me di cuenta de que hasta entonces no había vivido. Eso mismo dijiste tú cuando descubriste el infierno justo debajo de mi ombligo. Y volvimos a ser como esa eterna espera que nos había acompañado durante toda la vida, pero la diferencia es que ahora esa espera merecía la pena. He convertido tu cama en mi santuario y no sé cuando me gustas más: proclamándote dios o confesándote humano. Porque si todas las noches durmieras conmigo, dormirían menos tristes las palmas de mis manos y es que cuando te acaricié descubrí que había vivido toda mi vida con las manos vacías. He vuelto a contar tus lunares y he vuelto a crear galaxias en tu espalda. Me he vuelto a tirar por el precipicio de tus pestañas y me he quedado a vivir en la curva de tu sonrisa. He vuelto a dormir en tu almohada y a aguantar los gritos en mitad de la noche. Y tú... tú has vuelto a ser tal y como te conocí. Porque no hay nada más bello que un amanecer entrando en nuestra habitación, llenando de luz cada rincón sin saber que yo llevo despierta más tiempo que el propio Sol observando cómo te llenas como la Luna. Porque un día las nubes se tumbaron en el cielo y se dedicaron a hacer fomas con nuestros cuerpos. Y hasta ahora nos va bien. Encajamos a la perfección.


1 comentario:

  1. hola cielo! un texto precioso, nos sorprendemos cuando pensamos que todo acaba de una vez por todas. Pero una vez más la vida nos da una sorpresa y nos demuestra que estábamos engañados. Y nos regala las noches mas dulces. un besito♥

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